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ENTREVISTA: ÓSCAR ÁLVAREZ DE FIZ, AUTOR DE "ET IN ARCADIA EGO".

Óscar Álvarez de Fiz se adentra en el mundo de la literatura con un primer libro de relatos llamado genéricamente “Et in Arcadia Ego”. Tras quince años dedicado al periodismo, este joven apuesta por una literatura de calidad en la que el lector es sujeto activo en la apasionante aventura de imaginar en un mundo en el que este ámbito parece haberse diluido en la cotidianidad y la costumbre.
El autor nos propone un reto. En nuestra mano está cumplirlo.

 

Pregunta: Leyendo los diferentes relatos que se contienen en tu libro “Et in Arcadia Ego” podemos percibir que sin duda eres un gran lector. ¿Estimas que es éste un requisito indispensable para pasar al otro lado. Ser un buen escritor?

 

Óscar Álvarez de Fiz: A mí me parece la cosa más natural. De hecho creo que todos los escritores comienzan por ser grandes lectores. En mi caso haber leído bastante es lo que, sin duda, me ha incitado a escribir intentando, con la debida humildad, acercarme a cosas que he leído... o escribir al menos algo que pudiera ser lo bastante interesante para ser leído. Ahora bien, que sea un requisito... no lo sé... creo que puede haber gente que en un momento dado tiene bastante ingenio, se expresa de manera correcta... podría ser un buen escritor sin leer... se me hace raro, eso sí.

 

Pregunta: Escribes ahora tu primer libro. Llevas más de diez años trabajando como fotógrafo, periodista independiente y ahora te lanzas a esta nueva aventura...¿Es algo que barajabas desde hace tiempo?

 

Óscar Álvarez de Fiz: La verdad es que lo hago ahora porque soy un poco vago. Hace tiempo que pensaba que quería escribir y luego quería escribir y luego voy a escribir... hasta que finalmente me he lanzado... también es cierto que escribir lo que se dice escribir lo hago a diario por cuestiones de trabajo, pero es algo diferente. Quizá cuando he salido del formato de los reportajes de viajes, me apetecía hacer algo que fuera más demandante. En realidad creo que aunque haya podido sonar como una broma, la verdadera razón por la que no me he puesto a escribir antes, ha sido por falta de atrevimiento y por la falta de la disciplina necesaria para escribir sobre todo si se trata de una novela... ahora, por ejemplo, estoy estancado por esa falta de tiempo o esa falta de disciplina de escribir todos los días un poco.

 

Pregunta: “Falta de disciplina”, ¿No hay musas entonces?

 

Óscar Álvarez de Fiz: No, no las hay. La inspiración viene trabajando. Sacar todos los días un poquito de tiempo y ponerte delante de ello, porque las ideas sí pueden llegar. Para mí el problema no es tanto tener una buena idea o una idea que yo crea buena; sino cómo lo plasmas en papel, cómo lo estructuras dentro de un relato. Ése es el trabajo duro. Ponerte a imaginar es realmente sencillo, pero armar las partes, eso es como picar piedra y para eso sí es necesario ponerte delante... aparte de que puedes trazar los ligamentos de una historia. Vamos a hablar de un relato, por ejemplo, que es mucho más corto, más allá de la tarea que requiere una novela. A mí me viene a la cabeza el principio, también el final, pero lo que más trabajo me va a dar es unir la parte central para que todo vaya teniendo un ritmo y para que, realmente, se vayan creando una serie de tensiones y que el final sea lo bastante resolutivo, sorprendente y redondo... así que concebir la idea, para mí, no es tan complicado como escribirla y quedarme satisfecho con lo escrito, claro.

 

Pregunta: Resulta paradójico que afirmes que imaginar no te resulta difícil, cuando parece que esa facultad está infravalorada hoy en día y por otro lado, es fascinante que, por ejemplo, la idea del primer relato de este libro te haya resultado fácil... El paraíso, la tentación de Eva... todo contemplado a través de los ojos de la serpiente... O por ejemplo el tercer relato, que considero fascinante...

 

Óscar Álvarez de Fiz: Ese relato... no sé si un ejemplo va a servir para explicarlo todo... realmente, de una historia a otra sí va a haber diferencia, pero, ese relato me vino... quería escribir sobre el mundo siempre complicado de los locos (tercer relato) o de las personas que sufren algún problema de percepción, porque finalmente la realidad

 

Pregunta: En los relatos que componen “Et in Arcadia ego” vemos que nos invitas a reflexionar; en cierto modo, el final de esos relatos lo escribimos cada uno de
nosotros... ¿Es complicado que nosotros, los lectores, hagamos ese trabajo. Es difícil que el público acepte esa invitación?

 

Óscar Álvarez de Fiz: La verdad es que ahora que he releído el libro, creo que en algunos relatos me he pasado un poco de la raya. Quizá sea demasiado exigente con el lector, con el deseo del lector de afrontar la lectura como si fuera un juego; porque sí es cierto que alguno de ellos sí pueden exigir hasta una segunda lectura, cosa que no todos los lectores están dispuestos a conceder... y es bastante arriesgada la apuesta de intentar engancharlo a través de un rompecabezas de piezas que no están muy claras y es un recurso que siento, que tiendo a utilizar; hacer un planteamiento en el que está faltando algo o el orden no es el correcto y por tanto el lector tiene que hacer un ejercicio mental... pero sí, creo que es un poco exigente, no sé si al final el resultado recompensa o no, eso ya dependerá de cada lector, si es que aceptó el reto... pero no hay tanto un deseo de reflexionar, no escribo desde el púlpito, las historias no tienen una moraleja... pero si te refieres al hecho de que haya que tener una especie de actitud “curiosa” cuando menos,  pues sí lo es...

 

Pregunta: Si jugamos un poco con el título del primero relato “Vuestros ojos serán abiertos” y con la portada del libro, quizá cuando nuestros ojos se abren a la realidad de este “paraíso infame” ¿se nos borra la sonrisa como a la Gioconda...?

 

Óscar Álvarez de Fiz: No sé si también haya pecado de pesimista, algunos lectores me lo han señalado, que hubieran preferido que hubiera algún final que fuera feliz... si te pones a ver en muchos relatos fundamentalmente lo que sucede es que hay una situación generalmente en tensión, susceptible de cambiar que cambia para peor, parece que los finalesfelices están destinados a las fábulas de la infancia, yo no sé si se me habrá pasado la mano, también en esto... pero no es que yo quiera arrojar una visión pesimista; son casos puntuales, estas historias, que como te decía, suceden cosas, que colocan a quienes las viven  en una situación un poco complicada...

 

Pregunta: Anteriormente, has comentado que no hablas desde el púlpito, pero sí llamas a Dios “dictador” afirmando que nos ha olvidado y que somos un poquito “pueriles” al esperarlo mientras él está en otros mundos, en otros universos...

 

Óscar Álvarez de Fiz: Lo que ocurre es que, respetando las creencias de los demás, yo soy ateo, entonces ese relato me ha sido mucho más sencillo, porque yo no estoy partiendo de cuestionar o no la existencia de Dios, pero para mí el tema está liquidado. Dios no existe. Ese relato en concreto es un relato sobre otro relato, es un relato sobre una visión de la biblia, yo he tenido una educación católica, he ido a un colegio en el que se estudiaba catequesis y había muchos aspectos de la biblia que me chocaban... este relato en concreto nació porque me parece que había una trampa, considerando a la biblia como un conjunto de relatos en este caso El génesis, me parecía que había una trampa en el hecho de que se diga que Dios es omnisciente y esté dispuesto a hacer una prueba al hombre sabiendo que va a fallar... de ahí arrancó la idea del relato, quería cuestionar no tanto a Dios, la voluntad de Dios, sino quizá la falla en el propio relato del Génesis...

 

Pregunta: ¿Por qué lo escribiste desde el punto de vista de la serpiente, por qué quien nos lo cuenta es la serpiente?

 

Óscar Álvarez de Fiz: Quería dar el punto de vista del malo de la historia...

 

Pregunta: Un malo que al fin y al cabo no deja de ser alguien que sólo observa...

 

Óscar Álvarez de Fiz: Eso ya quizá es un vuelo que toma el personaje a partir de que me meto en él, o más bien cuento la historia a través de él... pero yo pensaba si finalmente lo que está haciendo la serpiente es dar conocimiento al hombre, porque tenía que estar vetado por Dios, porque como en una especie de capricho quería que sus criaturas obedecieran... pero realmente lo que les está dando es como un  don... entonces, a mí me parecía muy interesante... cuando nos cuentan un cuento y ya están las figuras y los papeles otorgados y sobre todo las personalidades, decimos automáticamente “es el malo” pero qué es lo que ha podido motivar al malo... y desde ahí, fue que de algún modo me inspiré para el relato... en una visión muy particular, claro.

 

Pregunta: Una visión en la que no hay malos ni buenos, no existe el bien ni el mal...

 

Óscar Álvarez de Fiz: O se le da un poco la vuelta a la tortilla... porque la opinión del demonio, la opinión de Satanás es muy particular y finalmente él está como
  condenado a un juego que no le termina de hacer mucha gracia... pensaba también en la expulsión de Lucifer, cuando dejó de ser el favorito de Dios. Creo que dentro de la mentalidad de la historia bíblica en sí, no tenía ningún caso que Dios eligiera un favorito entre los ángeles puesto que podía provocar celos y que conste que estoy hablando de la Biblia como quien pudiera hablar de “Las mil y una noches” porque para mí no tendría otro significado, sólo que en la historia encuentro algunos fallos sobre cómo está construida la personalidad de Dios... que teóricamente es alguien generoso, es alguien que conoce todo y por tanto debería conocer los fallos de su propio sistema y para mí esto significa que queda como muy patente que el hombre ha convertido a Dios, lo ha hecho hombre de algún modo, en el sentido de que le ha otorgado una mentalidad con sus correspondientes mezquindades, humana... no una mentalidad divina que debería estar por encima de ellas... según el concepto que tenemos todos por la tradición judeocristiana...

 

Pregunta: Has comentado que quizá has sido un poco pesimista en este libro, pero leyendo lo que significa esta frase “Et in Arcadia Ego”, no sé si lo que quieres decir es que soñar, únicamente soñar con Paraísos es inútil, aunque no lo sea luchar por esos paraísos...

 

Óscar Álvarez de Fiz: Yo creo que esto es como un arma de doble filo; el ser humano afortunadamente siempre tiene esa capacidad de no conformarse y de querer crear cosas mejores, a veces las cosas están bien como están y se convierten en algo negativo a partir de que deseamos algo diferente a lo que ya hemos conseguido, así pues, la felicidad no se alcanza jamás, es como conseguir un arco iris, siempre está un poquito más lejos en su final... pero si te he de ser sincero, no es tanto que yo tenga esa visión de fondo, sino que parece los finales que son un poquito, no necesariamente desgraciados, pero que tienen una fuerza de empuje quizá de signo negativo pues no hay forma de torear eso, pueden provocar rechazo, por supuesto, pero pueden perdurar más tiempo en el recuerdo, pueden impactar más.... así pues no hay un intento facilista por mi parte para aprovecharme de ello, pero creo que es lo que me ha atraído... Aunque ahora que me lo preguntas, quizá haya un relato en este libro que resume todo lo que he pretendido... quizá sí haya un paraíso, aunque no sé si esto es una aspiración demasiado elevada, pero un estado de bienestar es posible, eso es claro, está amenazado constantemente por nosotros mismos y por lo que nos rodea...

 

Pregunta: Con lo que no es inútil lucharpor una Arcadia...

 

Óscar Álvarez de Fiz: Sí, además, no nos queda más remedio... eso forma parte de vivir.

 

Pregunta: Llevas quince años como fotógrafo y periodista independiente... ¿existe la independencia o es otra Arcadia?

 

Óscar Álvarez de Fiz: Bueno, yo me he dedicado a noticias de entretenimiento, así pues, no me corresponde a mí decirlo, pues no he vivido la experiencia. Hago reportajes de viajes, de cultura... son temas donde no te vas a encontrar con problemas o vetos o intereses creados que lo puedan deformar... En el mundo del turismo también se pueden contar los viajes desde otra perspectiva y en mi caso generalmente cuento la parte más amable, no necesariamente por una disposición de ánimo sino por cuestiones comerciales, no queda otra... por ahí, de independiente, por desgracia, no hay mucho.

 

Pregunta: Comentas que has de mostrar siempre la cara, el rostro más amable. ¿Esto no llega a frustrarte, en cierto modo?

 

Óscar Álvarez de Fiz: Esto concretamente no, porque creo que todos los lugares tienen una parte hermosa. A mí me encanta viajar, por esto me he dedicado a este trabajo y realmente no hay ningún lugar que no tenga bastantes cosas positivas y todas las experiencias en general te enseñan y no creas que pertenezco al club de los optimistas, lo que me puede frustrar realmente es la forma de contar o los baremos porque yo he publicado en América y por ejemplo lo que tiene que ver con México, Chile se intenta que sea bastante redondo o comercial y eso sí aburre a la hora de contar las historias porque estás moviéndote entre unas coordenadas muy definidas y unos formatos ya hechos así que no es tanto por contar la parte positiva de las cosas sino cómo se cuentan esas cosas.
Hay una tendencia en este ámbito no a querer conocer al otro... sino a consumir las partes más llamativas o atractivas de la cultura, sobre todo en los destinos exóticos... eso sí es frustrante...

 

Pregunta: Sí cuando decimos que viajar
     

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es un modo de adquirir cultura, hay que ver también cómo se viaja...

Óscar Álvarez de Fiz: Claro, aunque cada uno debe hacerlo de la manera que más le agrade, sin embargo, a mí lo que me movió nicialmente para entrar a viajar y luego a poder contar los viajes fue utilizarlos como una forma de enseñanza, pero creo que se debe partir de tener la mente abierta para poder cambiar nuestras formas de ver las cosas... hacernos quizá más tolerantes, más sabios... pero de la manera que percibo que la gente viaja o gran parte de la gente viaja es para consumir, ni siquiera hay una interrelación que sea más creativa que eso... está como muy estereotipada... yo de alguna manera también he tenido que plegar para satisfacer esas demandas por parte del lector y viajero en ciernes.

 

Pregunta: Aprovechando la amplia perspectiva que posees, ¿Cómo es nuestra cultura con respecto a Colombia, México... leemos más, menos quizá...?

Óscar Álvarez de Fiz: México y Colombia como muchos países de Latinoamérica, son especiales y diferentes... hay una tendencia en España a considerar que son similares porque hablan Español, pero entre México y Colombia las diferencias son muy amplias; obviamente, hay menos nivel de lectura en México y en Colombia si lo comparamos con España, siento, que la cantidad de los libros que se compran y se leen no sean tantos, pero dejando de lado el sector de “autoayuda” que causa estragos, diría que las personas que leen el México y en Colombia leen mejor... quiero decir que hay una mayor diferencia cultural... no es como por ejemplo en España que todo el mundo tiene esa cultura de leer... no se tiene que hacer el sinónimo de élite cultural, pero de algún modo en latinoamérica se podría decir que se leen mejores cosas, siento que en España hay mucha literatura “basura” pero sí hay mucho “bestseller” de entretenimiento, muchos libros que no aportan nada, que no exigen nada del lector... en España se publica mucho, pero hay bastante paja... entre todas las diferencias de las que te podría hablar ésta podría ser la que más me llama la atención...

 

Pregunta: Sí, no es tan importante la cantidad como la calidad... y en España tenemos cantidad aunque no tanta calidad...

 

Óscar Álvarez de Fiz: Sí, aunque también aquí hay gente que lee cosas buenas... no te lo puedo asegurar, pero sí te digo que dejando aparte los libros de autoayuda, como que los bestseller, esta literatura de entretenimiento, no tienen tanto éxito allá, quizá es porque aquí está más extendida la lectura y hay un buen número de lectores cuya opción es ésta.

 

Pregunta: Escribes tu primer libro “Et in Arcadia Ego” y desde luego el riesgo que has asumido es grande, pues no se trata de un libro para mayorías...

 

Óscar Álvarez de Fiz: Yo lo que quería hacer era escribir algo que pudiera gustarme a mí, pero ahora que lo señalas, es cierto que no es la primera vez que me pongo a pensar en ello, hay un doble riesgo: Primero, efectivamente que requiere de gente le pida algo más a los libros, que sea realmente “lector de hueso colorado” como se dice en México... pero realmente de gente que le entra a todo y que acepta los retos. Segundo: Los lectores con cierto interés para afrontar la lectura de este libro también están acostumbrados a escritores muy buenos, entonces la pregunta es ¿Doy yo la talla para poder competir con estos escritores? Es dudoso... suena todo esto como un tanto pretencioso... yo realmente quería hacer algo que me gustara a mí, pero sí quizá el reto finalmente está en que no atrae a todos los lectores y de esos lectores a los que puedo atraer... es meterse con los pesos pesados... y el segundo riesgo puede ser mucho más demoledor que el primero...

 

Pregunta: Has hablado de “interés” ¿es eso lo que realmente falta?

 

Óscar Álvarez de Fiz: Sí, pero claro uno quisiera que la gente se pareciera cuando compartes algo que te gusta mucho...
no eres tan tolerante con el acercamiento

 

Sofía Basalo

 

Etrevista: Sofía Basalo.
Foto: Óscar Álvarez de Fiz.