
Nuestras ciudades están repletas de arte, de objetos artísiticos excepcionales que pasan desapercibidos, o tal vez no, para nuestros sentidos, por hallarse ocutos bajo la apariencia invisible de la cotidianeidad. En "Participa" os proponemos este més salir a vuestras calles y buscar y descubrir todas aquellas creaciones que a diario no vemos pero que son una muestra indudable de la imaginación y de la creatividad humanas, y detenernos unos instantes en su contemplación... Podéis enviar vuestras fotos, la de todo aquello que os parezca bello y repentinamente sorprendente en vuestra ciudad, (mobiliario urbano, carteles, señales, pinturas, escaparates...) subiéndolas a la web en formato PNG, JPEG o GIF. Todas la imágenes que recibamos serán expuestas en esta página. Haremos un comentario, no especializado pero

siempre respetuoso, de todas ellas. Más adelante habilitaremos también un sistema de comentarios. Gracias por vuestra participación. La fotografía que exponemos hoy nos ha sido enviada por Belén desde la ciudad de Nueva York. Encontramos en ella el remoto recuerdo de algunas de las famosas litografías de MC Escher, uno de los grandes artistas de este pasado siglo que experimentó hasta los límites de lo posible con estructuras finitas e infinitas en dibujos de dos y tres dimensiones y cuya obra ha sido comparada con la música de Bach o con la matemática de Gödel. "Asombrarse", decía Escher, "es la esencia de la vida". En cualquier caso, lo es de la vida del/de la artista, pero es que ¿cabe no asombrarse ante la presencia de tantos mundos como se vislumbran aquí? Para Leibnizsche, cada mónada o partícula elemental de la materia era susceptible de ser dividida en infinitas partículas, cada mundo, capaz de contener dentro de sí infinitos mundos, y cada universo, de acoger en su interior infinitos universos. Quizás esta fotografía nos muestre eso mismo, que nuestro universo alberga en si infinitos universos y que acaso, todo él se halle contenido dentro de una pequeña lágrima caída, tal vez, del blanquísimo rostro de una bellísima Princesa de inmaculada luz.