de navidad, que también se ha convertido en un símbolo de sus campañas publicitarias. La inversión para este año fue de 3,5 millones de reales (unos 1,9 millones de dólares). Este año nuevamente la instalación será visitada por una comisión del libro Guinness Book de los récords para confirmar la condición que la atracción ostenta desde 1999, cuando tenía 76 metros, como el mayor árbol de navidad flotante del mundo.
La iluminación de este reproducirá vitrales de iglesias. "El árbol parecerá una catedral iluminada", según Nelson Drucker, responsable por el montaje de la estructura todos los años.
Otra novedad este año es la iniciativa para reducir a cero las emisiones de gases carbónicos del árbol, adoptada precisamente en vísperas de la reunión de la ONU en Bali,