al grupo que posara junto a un árbol autóctono para la portada del álbum.
Las fotos en blanco y negro de aquella sesión, que muestran a Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen como un grupo de predicadores en mitad del desierto, forman parte ya de la iconografía de la cultura del siglo XX.
Curiosamente el famoso árbol de Josué que acabó dando título al disco no aparece en la foto de portada, aunque sí en otras imágenes que fueron incluidas en el álbum.
Pero Bono no se quedó en los desiertos de California. Viajó a Centroamérica con su mujer, Ali, y confiesa que se estremeció al comprobar "lo peligrosa que podía ser la política exterior de Estados Unidos para los países de alrededor".